Las recientes tragedias en Punta Arenas, que han cobrado la vida de tres jóvenes, ponen en relieve la compleja realidad de la salud mental en la región de Magallanes.
Si bien las tasas de suicidio han disminuido levemente, las autoridades reconocen un grave desafío: cerca del 11% de la población regional sufre de depresión y malestar emocional.
La psicóloga Rosa Martínez calificó el suicidio como un "fenómeno muy complejo", señalando factores como las exigencias académicas y el apoyo familiar, e incluso advirtiendo sobre cambios biológicos asociados a la primavera que pueden agravar el riesgo.
Por su parte, el psicólogo forense Claudio Carrera insiste en que la gente no quiere morir, sino "apagar el sistema". Los expertos coinciden en que la mejor prevención radica en darle sentido a la vida y fomentar una mirada empática que promueva el apoyo mutuo en la comunidad. La campaña local “Estigmatizar cierra puertas” busca precisamente incentivar esta conversación vital.