La aprobación de la Ley de Presupuesto 2026 ha generado un análisis doble: avances concretos para la Región de Magallanes y alertas persistentes sobre la gestión macrofiscal en Chile.
El economista Manuel José Correa criticó que el presupuesto no subsanara los supuestos de ingresos fiscales cuestionados por el Consejo Fiscal Autónomo, aumentando el riesgo de que la proyección de déficit estructural no se cumpla. Si bien la expansión del gasto (cercana al ) es "relativamente conservadora", Correa enfatiza que el próximo gobierno deberá enfocarse en reducir el gasto y estimular al sector privado para asegurar ingresos fiscales.
Por su parte, el Dr. Juan Luis Oyarzo valoró la estabilidad institucional que implica haber sostenido el proyecto en un contexto de alta presión política post-primera vuelta presidencial.
Magallanes celebra avances cruciales en la gestión de recursos:
Recursos desde Enero: Se repuso la glosa para convenios con empresas públicas, permitiendo disponer de recursos desde enero. Esto acelera la ejecución presupuestaria, clave en una región donde la estacionalidad climática limita los tiempos de obra.
Fondo de Emergencia Inmediato: El GORE contará con un del presupuesto de uso inmediato para responder a contingencias en menos de 24 horas, evitando demoras por trámites desde Santiago.
Aunque la glosa para puertos fue restituida, el Dr. Oyarzo insiste en la necesidad de una política nacional de infraestructura portuaria que reconozca el rol estratégico de Magallanes como plataforma logística y puerta a la Antártica. Este desarrollo, dice, debe ser una visión de largo plazo que trascienda un solo ciclo presupuestario.
Manuel José Correa, sin embargo, cuestionó el principio de usar recursos regionales para financiar empresas públicas (como EPA), argumentando que estas deben autogestionar sus fondos, y que la prioridad del Gobierno Regional debe ser sus propias urgencias de inversión.