A menos de dos semanas de la elección presidencial, Magallanes volvió a convertirse en un territorio clave donde los comandos de Jeannette Jara y José Antonio Kast comenzaron sus despliegues definitivos para captar al electorado indeciso.
La candidatura de Jara inició actividades en Punta Arenas y Puerto Natales, acompañada por el gobernador Jorge Flies y la diputada Javiera Morales. Desde el comando señalaron que su estrategia apunta a instalar un relato centrado en la “esperanza” y en contrastarlo con el énfasis en seguridad que atribuyen a su contendor. El mensaje oficialista busca llegar especialmente a quienes no participaron en la primera vuelta o votaron por otras opciones.
En paralelo, el equipo de José Antonio Kast desplegó una de las demostraciones territoriales más masivas de la campaña regional con una caravana y banderazo que recorrió varios sectores de Punta Arenas. La actividad contó con la presencia del diputado electo Alejandro Riquelme y del presidente regional del Partido Republicano, Javier Romero, quienes destacaron la alta convocatoria y el entusiasmo de los participantes. Según Romero, la estrategia se centrará en reafirmar las propuestas de Kast y “aclarar a la ciudadanía las distorsiones que —afirmó— la izquierda ha instalado en esta campaña”.
La ofensiva republicana en Magallanes busca consolidar el voto de la centroderecha y de los electores preocupados por la seguridad pública, el orden y la economía, ejes que Kast ha priorizado en su discurso. La campaña de Jara, en tanto, apuesta por fortalecer la idea de continuidad, cohesión territorial y un proyecto que garantice estabilidad en un escenario electoral estrecho.
Con ambos comandos intensificando su presencia en las calles, el desafío común es el mismo: convencer al voto flotante, que en la región podría resultar decisivo en una segunda vuelta marcada por alta competitividad.