Punta Arenas abrió con fuerza su temporada de cruceros con la llegada de naves de gran tamaño. Entre ellas, destacó el Oosterdam, el primer barco de más de metros en arribar este año con pasajeros, y el Viking Jupiter, que transportó a turistas. Para diciembre, se proyectan al menos recaladas adicionales, incluyendo la del gigante Celebrity Equinox.
Pese al positivo inicio, el alcalde Claudio Radonich expresó preocupación por la ausencia total de cruceros el de diciembre y el de enero, fechas en que la operación turística local se ve paralizada por los feriados irrenunciables.
Según el edil, esta situación provoca un “daño gigante” a la ciudad, ya que comercios, servicios y la oferta turística permanecen cerrados, desincentivando a las líneas de cruceros.
Radonich advirtió que Punta Arenas queda en desventaja frente a destinos como Ushuaia, donde no existe el mismo nivel de restricción y las recaladas continúan con normalidad.
Por ello, el alcalde hizo un llamado a:
Introducir flexibilidad en la normativa de feriados.
Aumentar la inversión portuaria y la promoción turística.
El objetivo es evitar una baja progresiva en la llegada de embarcaciones internacionales que son clave para la economía local.