El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, urgió este jueves a los países miembros de la Alianza a aumentar rápidamente el gasto en defensa y la producción de armamento para evitar una guerra con Rusia. Rutte advirtió que los aliados son el próximo objetivo del Kremlin.
“Hoy estoy aquí para explicarles cuál es la postura de la OTAN y qué debemos hacer para detener una guerra antes de que comience. Y para ello, debemos ser muy claros sobre una amenaza: somos el próximo objetivo de Rusia”, dijo Rutte en Berlín, en el marco de la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC).
Rutte aseguró que los aliados deben permanecer “fuertes, confiados y firmes” frente a la amenaza rusa, sin caer en la autocomplacencia, porque, afirmó, “las fuerzas oscuras de la opresión están de nuevo en marcha”.
El secretario general criticó la falta de urgencia en algunos miembros: “Me temo que muchos se muestran discretamente complacientes, muchos no perciben la urgencia y creen que el tiempo está de nuestro lado, pero no es así. Es hora de actuar”.
A su juicio, este año Rusia se ha vuelto aún más descarada, imprudente y despiadada que al principio de la guerra, y el presidente ruso, Vladímir Putin, ha vuelto a meter a Moscú “en el negocio de construir imperios”.
Rutte destacó el alto costo de la guerra para Rusia, señalando que solo en este año ha causado una media de bajas diarias entre las tropas rusas:
“Putin está pagando su precio con la sangre de su propio pueblo. Y si está dispuesto a sacrificar a ciudadanos rusos de esta manera, ¿qué está dispuesto a hacernos a nosotros?”, se preguntó.
El líder de la OTAN concluyó instando a los aliados a:
Aumentar el gasto militar cuanto antes hasta el acordado en la última cumbre.
Acelerar la producción de armamento para que los ejércitos de la Alianza dispongan de la capacidad suficiente para mantener la seguridad.
“El conflicto está a nuestras puertas. Rusia ha traído la guerra de vuelta a Europa y debemos estar preparados”, apostilló.