Un pesebre que va más allá de la tradicional escena del nacimiento de Jesús es el que se encuentra instalado en el Santuario María Auxiliadora de Punta Arenas, convirtiéndose en uno de los principales atractivos para familias, niños y visitantes durante el tiempo de Navidad.
La propuesta recorre gran parte del interior del templo y representa diversos paisajes y momentos de la historia regional, integrando elementos propios de Punta Arenas, las estancias de Tierra del Fuego, el desierto y la Patagonia, junto con el recuerdo de los pueblos originarios y la labor evangelizadora de los salesianos en Magallanes.
La iniciativa nació de manera espontánea a partir de una conversación entre la sacristana del santuario, Sandra Muñoz, y el párroco Germán Balboa. “Conversando un día dijimos por qué no ampliamos un poquito más lo que es el pesebre, porque teníamos muchas figuras. A medida que empezamos a armarlo, fue creciendo, quedó bonito y vimos que a la gente, especialmente a los niños, le gustaba mucho”, relató Muñoz.
El montaje busca relevar la identidad regional y su historia. “Quisimos mostrar la Patagonia y lo que fue la labor de los salesianos con los indígenas de nuestra zona”, agregó la sacristana, destacando el valor cultural y educativo de la muestra.
La realización del pesebre es fruto de un trabajo comunitario que se extiende por cerca de dos semanas. Así lo explicó Mackarena González, colaboradora del santuario: “Aquí participan varias personas. La coordinación la llevan Sandra Muñoz y el padre Germán, y después se suma gente adulta de la parroquia que viene a mover, armar, pegar y mejorar los detalles. Al final, es un trabajo comunitario”.
Cada año, la muestra se va perfeccionando y sumando nuevos elementos. En esta versión, además, se incorporaron los colores del Jubileo, considerando que el Santuario María Auxiliadora es templo jubilar. “Cada año se va mejorando y siempre es mejor que el anterior”, señalaron desde la parroquia.
El pesebre puede ser visitado de lunes a domingo, en horario de 10:00 a 12:30 horas y de 15:00 a 20:00 horas, y permanecerá instalado hasta aproximadamente el 26 de enero, ofreciendo una experiencia visual y espiritual abierta a toda la comunidad.