El futuro de la innovación en Magallanes tiene nombres y apellidos. El Club Lego Kéikruk, conformado por estudiantes de entre 7 y 16 años de diversos colegios de Punta Arenas, regresó triunfante desde la capital tras participar en la final nacional de la First Lego League, la competencia de robótica escolar más importante de Chile.
El equipo no solo representó a la región con temple y creatividad, sino que se adjudicó el prestigioso reconocimiento "Estrellas en Ascenso" (Rising Stars), un premio que el jurado otorga a los conjuntos que demuestran un crecimiento excepcional, perseverancia y un potencial técnico sobresaliente para las próximas temporadas.
Para llegar a la final del pasado 6 de diciembre en Santiago, los integrantes de Kéikruk debieron dedicar largas jornadas de trabajo fuera de su horario escolar.
Preparación: Los jóvenes se reúnen todos los jueves, intensificando sus prácticas antes de los torneos bajo la guía de sus coaches.
Evaluación: En la competencia presentaron tres pilares: el diseño mecánico del robot, la programación para cumplir misiones en el tapete y un proyecto de innovación científica.
Identidad: El nombre del club rinde homenaje a la cultura ancestral de la zona, vinculando la tecnología de punta con la historia regional.
“Aquí hay un gran trabajo de los papás, pero sobre todo del talento de nuestros vecinos más pequeños. Vinieron a destacar la perseverancia por sobre todas las cosas”, señaló el alcalde Claudio Radonich tras recibir a los jóvenes en el palacio municipal.
Nicolás Silva, cofundador y coach del club, destacó que esta es la segunda vez que logran llegar a la instancia nacional, pero este año el nivel de sacrificio fue mayor. "Obtener el premio Estrella en Ascenso reconoce a los equipos con gran proyección para seguir creciendo y alcanzando nuevos logros", indicó con orgullo.
Por su parte, Martín Fernández, uno de los competidores, resumió el sentir de sus compañeros: "Ganar este premio es algo muy especial y no todos tienen la oportunidad de vivirlo". El éxito de Kéikruk reafirma que, pese a la distancia geográfica, el talento magallánico está a la vanguardia de la robótica educativa en Chile.