Lo que comenzó en 2014 como una iniciativa incipiente, hoy se ha consolidado como uno de los ritos de Año Nuevo más significativos de Punta Arenas. El Cementerio Municipal "Sara Braun" abrió sus puertas de manera excepcional durante la medianoche para recibir a una multitud que superó todas las expectativas de la administración.
Familias completas, portando velas, flores y en algunos casos pequeñas copas para el brindis simbólico, recorrieron las avenidas de cipreses del camposanto bajo la vigilancia de equipos de Seguridad Ciudadana y personal municipal, quienes resguardaron el orden durante la hora de apertura.
El administrador del recinto, César Gallardo, realizó un balance positivo de la jornada, destacando cómo esta práctica ha calado hondo en la identidad local:
2014: El primer año de apertura congregó a cerca de 200 personas.
2024: La cifra ya bordeaba los 700 asistentes.
2026: Por primera vez se superó la barrera de las mil personas ingresando simultáneamente al recinto.
"Cada vez son más quienes eligen esperar el nuevo año junto a sus seres queridos. Es un crecimiento que demuestra que para el magallánico la familia trasciende la vida física", señaló Gallardo.
Para muchos asistentes, el cementerio es el punto de encuentro obligado antes de las fiestas en los hogares. Sandra Fica, una de las vecinas presentes, relató que su familia ya no concibe un 1 de enero sin visitar a sus padres: "Ya llevamos muchos años viniendo como tradición familiar a esperar el nuevo año en la sepultura de mis padres", comentó emocionada.
Pese a la masividad, la jornada destacó por su tranquilidad y respeto, sin que se registraran incidentes ni daños a los monumentos o los icónicos árboles del recinto.