Una excelente noticia para el turismo de aventura recibió el 2026: el Circuito Macizo Paine (conocido por incluir la famosa "O" y la "W") vuelve a permitir el tránsito de excursionistas de forma autoguiada. La Corporación Nacional Forestal (Conaf) levantó la restricción que exigía el acompañamiento de guías habilitados, medida que se mantuvo vigente mientras se pulían los nuevos estándares de seguridad para el parque más importante de la Patagonia.
La reactivación del senderismo independiente no significa un relajo en las normas; al contrario, marca el debut del nuevo Protocolo de Operación de Senderos de Montaña, una herramienta técnica diseñada para elevar los estándares de protección en una de las rutas más exigentes del mundo.
El nuevo sistema de gestión busca que la toma de decisiones no sea al azar, sino basada en parámetros técnicos rigurosos:
Sistema de Alerta Temprana: Se establecieron umbrales específicos de viento, lluvia y temperatura. Si las ráfagas o las precipitaciones superan el límite técnico, el sendero se cerrará automáticamente para evitar tragedias.
Ciencia aplicada al terreno: Las decisiones de apertura o cierre preventivo ahora integran datos científicos, lo que permite mayor precisión y evita cierres innecesarios en días de buen clima.
Alianza con expertos: Conaf ahora opera en línea con Senapred (ex Onemi) y la Dirección Meteorológica de Chile, integrando pronósticos especializados en la logística diaria de los guardaparques.
A pesar de las nuevas tecnologías de monitoreo, Conaf fue enfática en recordar que la montaña no perdona errores. Los visitantes que opten por la modalidad autoguiada deben:
Contar con equipamiento técnico adecuado para clima cambiante.
Tener una preparación física acorde a la exigencia del circuito.
Respetar estrictamente las instrucciones de los guardaparques en terreno, quienes tienen la facultad de restringir el paso si las condiciones empeoran repentinamente.