La Municipalidad de Punta Arenas dio un paso decisivo para blindar la fe pública y modernizar su gestión interna. El pasado 22 de diciembre, el municipio ingresó oficialmente su nuevo Código de Ética ante la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere), cumpliendo estrictamente con el cronograma acordado para elevar los estándares de integridad en la capital regional.
El documento no fue elaborado "entre cuatro paredes", sino que es el resultado de seis meses de diagnósticos, encuestas y focus groups en los que participaron activamente las asociaciones de funcionarios.
A diferencia de reglamentos antiguos, este texto busca ser didáctico y preventivo, abordando situaciones que los funcionarios enfrentan en su día a día.
Los ejes principales del documento incluyen:
Conflictos de Interés: Criterios claros para evitar que intereses personales interfieran en decisiones públicas.
Integridad y Regalos: Normativa específica sobre la recepción de obsequios o invitaciones de terceros.
Uso de Información: Resguardo de datos internos y transparencia en la comunicación.
Cultura del Buen Trato: Estándares de respeto mutuo entre colegas y, primordialmente, hacia la comunidad.
Para el alcalde Claudio Radonich, la clave de este código es su carácter orientador. “Queremos un código eficaz que colabore en el buen funcionamiento interno y resguarde la fe pública”, señaló, destacando que el trabajo contó con el acompañamiento de la Contraloría y la Alianza Anticorrupción.
Por su parte, la asesora jurídica municipal, Nicolle Garrido, explicó que el texto incluye ejemplos de buenas y malas prácticas para que no existan espacios a la interpretación.
"Se trata de un código consensuado que recoge la realidad municipal y establece conductas esperadas y sus eventuales consecuencias administrativas de forma didáctica", indicó Garrido.
Actualmente, el documento se encuentra en la etapa de revisión técnica por parte de la Subdere. Una vez que este organismo otorgue su aprobación, el Código de Ética será promulgado mediante decreto alcaldicio y entrará en vigencia inmediata para todos los estamentos del municipio de Punta Arenas.
Con esta medida, la administración busca consolidar una cultura institucional donde la probidad y la transparencia dejen de ser conceptos abstractos y se transformen en acciones concretas y medibles en la atención de cada vecino.