El desarrollo portuario de la Región de Magallanes está a punto de recibir una de sus inversiones privadas más importantes de la década. Las familias Gysling y Yaconi, de histórica trayectoria en la logística y productividad regional, impulsan la construcción de un nuevo terminal marítimo en el sector de Cabo Negro, con una inversión estimada que podría alcanzar los 150 millones de dólares.
Según los antecedentes técnicos revelados por Diario Financiero, el proyecto ya cuenta con una hoja de ruta clara: el inicio de las obras está proyectado para el año 2029. Esta infraestructura no solo busca ampliar la capacidad de atraque actual, sino consolidar al sector norte de Punta Arenas como un polo de servicios industriales y de carga de alto estándar.
Dadas las complejas condiciones oceanográficas y los fuertes vientos característicos de la zona, el diseño del muelle ha sido fruto de un trabajo de ocho años. Los puntos clave de la infraestructura incluyen:
Obras Marítimas y Terrestres: Construcción de estructuras de atraque capaces de soportar naves de gran calado, áreas de respaldo operacional y accesos viales optimizados.
Ejecución por Etapas: El proyecto se implementará de forma gradual. Esto permitirá ajustar el crecimiento del muelle a la demanda real del mercado y a la disponibilidad de recursos, asegurando la viabilidad financiera del terminal.
Compatibilidad Operativa: El diseño permite que las nuevas faenas convivan con las actividades industriales que ya se desarrollan en el sector de Cabo Negro, minimizando interferencias.
Conscientes de la fragilidad del ecosistema marino en el Estrecho de Magallanes, el consorcio Gysling-Yaconi ha integrado criterios de mitigación desde la fase de diseño. Los estudios técnicos incorporan lineamientos para minimizar el impacto ambiental tanto en la construcción como en la futura operación, cumpliendo con la normativa vigente y buscando resguardar el territorio.
Este nuevo muelle se perfila como una pieza fundamental para responder al crecimiento proyectado de las operaciones marítimas en la zona, especialmente ante el auge de nuevas energías y el incremento del comercio exterior que transita por el extremo sur.