Un crimen de extrema crueldad ha conmocionado a la zona fronteriza entre Chile y Bolivia. La Fiscalía de Oruro y la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (Felcc) confirmaron el hallazgo de dos cadáveres correspondientes a ciudadanos chilenos, quienes habrían sido ejecutados bajo una modalidad que apunta directamente al crimen organizado.
El hallazgo se produjo en un sector rural de Challapata, una zona históricamente compleja por el tránsito de vehículos y mercancías. Los cuerpos presentaban evidencias de haber sido sometidos a castigos físicos antes de ser quemados, en un acto que las autoridades locales calificaron como "casos muy especiales" por su nivel de saña.
El fiscal departamental, Aldo Morales, entregó detalles escabrosos sobre el estado del sitio del suceso y las primeras hipótesis que maneja el ente persecutor boliviano:
-Estado de las víctimas: Los fallecidos fueron encontrados con las manos atadas y signos de haber sufrido torturas previas. Debido a que los cuerpos están "totalmente quemados", la identificación plena aún no ha sido posible y se requerirán peritajes forenses avanzados.
-Hipótesis del móvil: La fiscalía presume un "ajuste de cuentas". "Esta tesis se sostiene en virtud del modo en el cual han sido asesinados y de que su propio vehículo también ha sido destruido", explicó Morales.
-Búsqueda de sobrevivientes: Las primeras indagaciones sugieren que el grupo original era de cuatro personas. Se está investigando el paradero de los otros dos acompañantes que habrían estado por los alrededores de Challapata.
La justicia boliviana ya tomó contacto con el servicio de Migraciones para verificar la fecha exacta de ingreso de los ciudadanos chilenos al país y determinar los motivos de su estadía en una zona tan alejada de los circuitos turísticos tradicionales.
El vehículo hallado en el lugar, completamente calcinado, también está siendo periciado para rastrear su origen y propiedad, lo que podría entregar luces sobre los nexos de las víctimas en Bolivia.