Una profunda contradicción vive actualmente la Salud Municipal de Punta Arenas. Mientras el discurso oficial sostiene que la red de urgencia fue reforzada tras el cierre temporal del SAPU 18 de Septiembre, testimonios internos y antecedentes conocidos revelan un debilitamiento crítico del SAR Dr. Juan Damianovic, principal dispositivo llamado a absorber el aumento de demanda.
Funcionarios y exfuncionarios advierten que el recinto enfrenta pérdida de personal clave, eliminación de servicios esenciales y sobrecarga asistencial, configurando un escenario que pone en riesgo tanto la atención de urgencia como la seguridad de los usuarios.
Servicios eliminados y atención incompleta
Entre las principales irregularidades denunciadas al interior del SAR Damianovic, se encuentran:
Despidos y denuncias de persecución
De acuerdo a los antecedentes recopilados, las desvinculaciones no responderían únicamente a ajustes administrativos. Funcionarios sostienen que los despidos de TENS, kinesiólogos y otros profesionales formarían parte de una política de castigo hacia quienes han denunciado precariedad laboral y falta de condiciones mínimas para una atención segura.
Las cartas de despido, señalan, han sido emitidas sin reposición de personal, lo que contradice el discurso de reforzamiento y deja en evidencia que la prioridad no estaría puesta en la continuidad del servicio, sino en silenciar las voces críticas dentro del sistema.
De crisis presupuestaria a riesgo comunitario
Lo que comenzó como un problema de financiamiento y gestión hoy se perfila como una crisis de seguridad sanitaria para la comunidad de Punta Arenas. La fragilidad de la red de urgencia municipal en Magallanes ya no es solo un conflicto interno, sino una amenaza directa para usuarios, trabajadores y especialmente para los sectores más vulnerables de la población.