El equipo administrativo y docente de la Casa Azul del Arte de Punta Arenas emitió un pronunciamiento público con el fin de clarificar el funcionamiento del espacio cultural, frente a recientes declaraciones emitidas por la autoridad comunal en medios de comunicación. Los trabajadores calificaron de necesario el uso de información objetiva para evitar confusiones en la comunidad.
En relación a la composición del equipo, el personal aclaró que no existe una estructura mayoritariamente administrativa. Al cierre de 2025, la dotación constaba de 13 personas, de las cuales ocho son docentes dedicados directamente a los talleres formativos. Asimismo, denunciaron que la disminución de profesores en los últimos años se debe a que la Corporación Municipal no ha repuesto las vacantes tras renuncias o términos de contrato, manteniendo además los sueldos congelados.
Sobre la administración financiera, el comunicado enfatiza que la Casa Azul del Arte no posee autonomía. La gestión presupuestaria depende íntegramente de la Corporación Municipal, entidad encargada de aprobar o rechazar los requerimientos operativos tras la presentación de solicitudes y cotizaciones formales por parte del centro cultural.
Respecto al impacto social del recinto, los trabajadores citaron la Memoria Anual 2025 para desmentir cualquier percepción de inactividad. Durante dicho periodo, se registraron 55 talleres y más de 600 alumnos inscritos, alcanzando un público total superior a las 2.000 personas. El 90% de estas actividades se realizaron de forma presencial en las dependencias de la institución, la cual solo cierra durante el mes de enero por feriado legal, retomando funciones en febrero.
Finalmente, el equipo se refirió a una misiva mencionada públicamente, explicando que dicha carta buscaba un cambio en la dirección por razones de gestión interna, pero en ningún caso solicitaba el cierre o una reestructuración del proyecto, el cual mantiene su vigencia y labor comunitaria tras 30 años de trayectoria.