El verano en Punta Arenas ha recuperado uno de sus movimientos más tradicionales y coloridos. Los Centros de Vacaciones Solidarios (CEVAS), impulsados por la Iglesia Católica, ya se encuentran operando a plena capacidad, recibiendo a más de 300 niños y niñas en distintos sectores de la capital regional.
El programa, que se desarrolla de lunes a viernes entre las 10:30 y las 17:45 horas, no solo busca entretener, sino también formar. A través de jornadas estructuradas, los centros ofrecen un refugio seguro donde el juego se mezcla con el aprendizaje de valores y la convivencia comunitaria.
Una de las sedes con mayor actividad es el Santuario María Auxiliadora - Parroquia Salesiana. Su asesora, Macarena González, destacó que el corazón de la iniciativa es el carácter solidario. "Realizamos catequesis, juegos y talleres con el objetivo de entregarles días agradables y fortalecer valores fundamentales para su crecimiento", explicó.
Detalles del programa:
Edades: Reciben a niños y niñas desde los 5 hasta los 14 años.
Duración: Las jornadas se extienden por ciclos de aproximadamente dos semanas.
Contenidos: Combina la recreación física con momentos de reflexión y talleres artísticos.
La continuidad de este programa, que año tras año se convierte en una alternativa crítica para padres que no pueden tomar vacaciones, depende exclusivamente del compromiso de jóvenes monitores.
Catalina Trujillo, coordinadora general de los CEVAS, resaltó el sentido de pertenencia que se genera en estos espacios: "Buscamos ser un segundo hogar para los niños, acompañarlos y entregarles un espacio donde se sientan acogidos y felices".
Este despliegue humano cuenta con voluntarios capacitados para la contención y cuidado de la infancia, asegurando que cada jornada termine con un balance positivo tanto para los menores como para sus familias.