La diplomacia vaticana se situó este lunes en el centro del tablero geopolítico latinoamericano. El Papa León XIV recibió en audiencia privada en su despacho del Palacio Apostólico a María Corina Machado, la figura más relevante de la oposición venezolana y hoy laureada internacionalmente.
Aunque el boletín oficial de la Santa Sede se limitó a listar el nombre de Machado junto a otras autoridades —como Philippe Lazzarini (UNRWA) y el arzobispo Mario Delpini—, las imágenes oficiales confirmaron la trascendencia del encuentro. Machado, quien permaneció en la clandestinidad durante gran parte del 2024 y 2025 hasta su salida a Noruega en diciembre para recibir el Nobel, llega al Vaticano en un momento de transición forzada en su país.
El encuentro cobra especial relevancia tras la filtración publicada por The Washington Post, que asegura que el Vaticano intentó una salida negociada para Nicolás Maduro antes de la operación militar estadounidense que terminó con su captura el pasado 3 de enero.
La propuesta: El cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, habría conversado con el embajador de EE. UU., Brian Burch, sobre una oferta rusa.
El garante: El plan consistía en que Vladímir Putin garantizara la seguridad de Maduro en suelo ruso, permitiéndole "disfrutar de su dinero" a cambio de abandonar el poder de forma pacífica.
El desenlace: La oferta fue aparentemente rechazada o superada por los hechos, resultando en la detención de Maduro y Cilia Flores, quienes hoy enfrentan cargos de narcoterrorismo en Nueva York.
Desde el exterior, Machado ha sido enfática en calificar la actual situación institucional de Venezuela como frágil. En recientes declaraciones al medio La Patilla, la líder opositora se refirió a la juramentación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada:
"El Gobierno de Delcy Rodríguez es absolutamente temporal. El proceso de transición es irreversible y nuestro objetivo es que sea lo más corto y rápido posible", sentenció Machado.