El Ministerio Público marcó un hito en su gestión territorial con la reinauguración de su sede regional en Punta Arenas. El proyecto consistió en una intervención integral de la emblemática Casa Fernández, logrando un equilibrio entre la conservación del patrimonio arquitectónico y las exigencias de una justicia moderna y eficiente.
Con la presencia de las máximas autoridades de la institución y representantes regionales, el fiscal regional Cristián Crisosto destacó que esta obra no solo mejora las condiciones laborales de los funcionarios, sino que dignifica la atención que reciben los ciudadanos que acuden al sistema de justicia.
La remodelación permitió una expansión estructural que responde al aumento de la demanda y la complejidad de las investigaciones en la Patagonia:
Superficie Duplicada: El edificio pasó de 470 m² a 932 m² construidos, optimizando los espacios para las unidades especializadas y la atención de público.
Inclusión Total: Se incorporaron ascensores y rampas de acceso, eliminando las barreras arquitectónicas para personas con discapacidad o movilidad reducida en todos los niveles del edificio.
Presencia Territorial: Crisosto aprovechó la instancia para anunciar que este plan de modernización se extenderá próximamente a la comuna de Cabo de Hornos y el Territorio Antártico Chileno.
"Estamos inaugurando un punto de encuentro entre lo tradicional e histórico, destinado a investigar con firmeza el delito y colaborar con la seguridad pública", enfatizó el fiscal regional.
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