La tensión en Oriente Próximo ha alcanzado un nuevo punto crítico tras la incursión de soldados y policías israelíes en las instalaciones de la UNRWA en Jerusalén Este ocupado. El operativo, que comenzó pasadas las 07:00 AM, incluyó la confiscación de equipos a los guardias de seguridad y el bloqueo total del acceso a la prensa, permitiendo el ingreso de excavadoras que iniciaron la destrucción de las oficinas.
Desde Naciones Unidas, la respuesta fue inmediata y categórica. António Guterres condenó "enérgicamente" la medida, calificándola de violación a la Carta de la ONU y a la Convención sobre Privilegios e Inmunidades. Por su parte, el jefe de la agencia, Philippe Lazzarini, describió el acto como un "desafío abierto y deliberado al derecho internacional".
El conflicto de narrativas entre el Estado de Israel y la organización internacional subraya el quiebre total de las relaciones diplomáticas:
Postura de Israel: El Ministerio de Exteriores afirmó que el recinto ya no realizaba actividades de la ONU y que servía como base operativa para milicianos. "UNRWA-Hamás ya había cesado operaciones allí; la confiscación se realizó de acuerdo con la legislación israelí e internacional", señaló el comunicado oficial.
Postura de la UNRWA: La agencia niega las acusaciones y sostiene que el complejo es inviolable. "Es un mensaje al mundo de que Israel puede demoler el derecho internacional y salirse con la suya", criticó Hakam Shahwan, exjefe de personal de la agencia en la zona.
Fundada en 1950, la agencia es el principal sostén de millones de personas en la región. Su labor es independiente de ACNUR y se enfoca exclusivamente en la población refugiada palestina.
La demolición ocurre en un contexto financiero asfixiante para la organización. Al depender de contribuciones voluntarias, la suspensión de fondos por parte de potencias como Estados Unidos, Alemania e Italia —motivada por previas acusaciones israelíes sobre la participación de empleados en los ataques del 7 de octubre— ha puesto en riesgo la continuidad de sus operaciones mínimas.