Lo que parecía una noche tranquila terminó en una emergencia que movilizó a las patrullas de Seguridad Municipal. El aviso inicial alertaba sobre un posible incendio en el área de estacionamientos del conjunto habitacional, pero al llegar, los funcionarios descubrieron una situación de alto riesgo provocada por la imprudencia humana y el consumo de alcohol.
Según los testimonios recogidos en el lugar, el individuo se encontraba al interior de su vehículo cuando decidió activar dos bengalas. La combustión de estos artefactos, prohibidos por ley para uso civil, generó una amenaza directa:
Riesgo Estructural: Las chispas y el calor estuvieron a escasos metros de los automóviles de otros vecinos y de las paredes de los edificios.
Amago de Incendio: Los restos de los artefactos cayeron en una zona de pastizales secos, logrando chamuscar parte de la vegetación antes de apagarse. Afortunadamente, la falta de viento en ese instante evitó una propagación mayor.
Al percatarse de la presencia de los inspectores municipales, el hombre descendió de su móvil y se refugió en su domicilio. No obstante, el procedimiento municipal fue riguroso:
Levantamiento de Restos: Se recolectaron las carcasas de las bengalas como prueba del delito.
Registro Fotográfico: Se documentó el daño en la vegetación y la ubicación exacta del vehículo.
Identificación: Tanto el número de placa patente como el departamento del involucrado quedaron registrados en el informe oficial que será entregado a Carabineros y la Fiscalía.
"Poner en riesgo la seguridad de barrios residenciales densamente poblados con pirotecnia y alcohol es una irresponsabilidad que debe ser sancionada", señalaron desde el equipo de emergencias municipal.