La comuna de Laguna Blanca se transformó durante 48 horas en el punto de encuentro obligatorio para miles de familias que viajaron desde Punta Arenas y otras localidades para reencontrarse con la identidad regional. La edición de este año destacó por una organización que acercó los puestos de artesanos y comida, permitiendo una experiencia más fluida para los asistentes, incluyendo a personas con movilidad reducida que pudieron disfrutar del evento sin contratiempos.
Para los asistentes, el festival es mucho más que un evento; es una terapia de desconexión y rescate cultural.
Enfoque Familiar: "Venimos todos los años. Todo muy bonito, ya almorzamos un rico corderito y es genial que los artesanos estén más cerca para adquirir recuerdos", comentó Jessica Barría, reflejando el sentir de quienes buscan un panorama dominical auténtico.
Visión Juvenil: Antonia Ulloa, joven residente de Punta Arenas, valoró la instancia como un puente necesario hacia el campo: "Es una experiencia muy bonita con harta cultura, que es lo que a veces falta en la ciudad".
Registro Patrimonial: El interés visual también fue protagonista. Joaquín Guerra, quien registró las jineteadas en video, calificó la jornada como "parte fundamental de nuestro patrimonio regional".
A pesar de la masividad, el comportamiento de los asistentes fue ejemplar. El despliegue de Carabineros, Bomberos y personal de salud garantizó un fin de semana sin incidentes policiales.
Incidente menor: El encargado de Seguridad Municipal, Fernando Colivoro, informó que no hubo detenidos durante las dos jornadas. El único contratiempo médico registrado fue el de una mujer que sufrió una obstrucción de vía aérea mientras almorzaba, quien fue rápidamente auxiliada por Bomberos y el equipo de salud local, logrando ser estabilizada con éxito.
El programa de actividades mantuvo la adrenalina alta en el ruedo y el escenario:
En el Campo: Muestras de esquila, carreras de tambores y vibrantes jineteadas que captaron la atención de los aficionados a la cámara y el deporte criollo.
Música de Fiesta: Tras el éxito de "Benja" Duarte el sábado, el domingo la fiesta explotó con la presentación de Los Chamanes de la Patagonia, quienes pusieron el sello regional con su chamamé.
El Gran Final: El cierre estelar estuvo a cargo del grupo Garras de Amor, que hizo bailar a la multitud que repletó los escenarios de Villa Tehuelches.
El alcalde Fernando Ojeda agradeció la masiva concurrencia, destacando que el festival cumplió con creces su objetivo de dinamizar la economía de los artesanos y fortalecer el turismo rural en la comuna.