La medida administrativa, emanada desde el Servicio Nacional de Migraciones, pone fin a la permanencia de un individuo cuya trayectoria criminal en Magallanes comenzó a ser rastreada en 2020. En aquel año, la Brigada Investigadora de Robos (BIRO) logró su captura tras un violento asalto que marcó el inicio de un nutrido historial judicial que desafió constantemente la seguridad pública local.
El prontuario del extranjero expulsado da cuenta de una conducta delictiva sostenida en el tiempo, lo que fundamentó la drástica resolución de las autoridades:
Robo con Violencia e Intimidación: Su condena principal por hechos que conmocionaron a la comunidad en 2020.
Corrupción y Desacato: Registraba sentencias adicionales por soborno y amenazas simples.
Faltas a la Salud Pública: También fue procesado por delitos cometidos durante periodos de restricción sanitaria.
"Detectives procedieron a la expulsión fundamentada en una condena por robo con violencia e intimidación, sumado a delitos de soborno y amenazas", explicó el comisario Leonardo Alegría, subjefe del Departamento de Migraciones de la PDI Punta Arenas.
El traslado del individuo no fue un hecho aislado, sino que formó parte de un despliegue logístico a nivel nacional:
Vuelo Chárter: El sujeto fue trasladado desde Punta Arenas hacia la zona central, donde se unió a un grupo de 83 extranjeros expulsados desde distintas regiones del país.
Destino Final: El operativo concluyó con la salida definitiva hacia su país de origen.
Prohibición de Reingreso: Según la resolución vigente, el hombre tiene estrictamente prohibido volver a pisar suelo chileno en un plazo de 25 años.