En lo que constituye su primer gran hito diplomático antes de asumir el mando, el Presidente electo de Chile, José Antonio Kast, sostuvo este martes una reunión bilateral de carácter "constructivo" con el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. El encuentro, realizado a puerta cerrada en un hotel de la capital panameña, marcó el debut de Kast ante sus pares regionales en el Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe (CAF 2026).
Pese a encontrarse en polos opuestos del espectro político, ambos líderes optaron por un pragmatismo de Estado. Kast, quien llegó a Panamá tras una escala en Colombia y la frustrada visita a El Salvador por mal tiempo, fue enfático al término de la cita: “Esta es una relación de Estados. Más allá de diferencias ideológicas que pueden haber existido cuando uno ejerce una candidatura, es distinto cuando uno representa a un país”.
Seguridad y economía: El eje de la cita La conversación, que se extendió por cerca de una hora, se centró en tres pilares estratégicos para el futuro de la región:
Crimen Organizado: Kast subrayó que el combate a la delincuencia transnacional requiere una acción coordinada. "No sacamos nada en Chile si combatimos el crimen organizado, si en otras naciones tienen facilidades para sus actos delictivos", señaló.
Corredores Bioceánicos: Se discutió el avance de las rutas que conectan el Atlántico con el Pacífico a través de Bolivia, Paraguay y Argentina, fundamentales para la inversión y el crecimiento regional.
Integración Energética: Los mandatarios exploraron fórmulas para fortalecer la cooperación en energía y seguridad alimentaria.
"Hablamos con absolutamente todos" Desde la Cancillería brasileña (Itamaraty), la secretaria para América Latina, Gisela Padovan, restó dramatismo al giro a la derecha que han tomado países como Chile y Bolivia (bajo el liderazgo de Rodrigo Paz). “Las relaciones diplomáticas y económicas son mayores que el momento político”, afirmó, aunque admitió que estas diferencias sí pueden dificultar declaraciones conjuntas en organismos como la Celac.
Lula da Silva, por su parte, reafirmó su compromiso de mantener a Sudamérica como una "zona de paz" y fortalecer los lazos comerciales con el nuevo gobierno chileno, evitando el aislamiento que hoy marca la relación de Brasilia con la Argentina de Javier Milei.