En una sesión marcada por la urgencia de las emergencias forestales que azotan a la zona centro-sur del país, el Senado aprobó por unanimidad este martes la Ley de Incendios. La iniciativa, que ahora regresa a la Cámara de Diputadas y Diputados para su tercer trámite constitucional, busca establecer un marco regulatorio estricto para prevenir siniestros en áreas rurales y de interfaz.
El proyecto, ingresado por el Ejecutivo en 2023, propone un cambio de paradigma: pasar del combate a la anticipación. Entre sus ejes principales destaca la creación de obligaciones para propietarios de predios, quienes deberán construir cortafuegos y realizar manejo de vegetación de manera obligatoria. Además, prohíbe o supedita nuevos proyectos inmobiliarios en zonas de riesgo si no cumplen con estándares mínimos de seguridad.
Dura controversia política Pese a la aprobación unánime de 34 votos, el ambiente en el Congreso estuvo lejos de ser pacífico. La previa estuvo encendida por un cruce de declaraciones entre la ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, y la senadora Ximena Rincón (Demócratas), presidenta de la Comisión de Hacienda.
Vallejo había cuestionado públicamente a Rincón, sugiriendo que el proyecto estaba "parado" en su comisión pese a la emergencia climática. Por su parte, la parlamentaria respondió con dureza, acusando que la demora se debía a la sobrecarga de urgencias fijadas por el propio Ejecutivo y a temas técnicos que el Gobierno aún no despejaba. "No se ha votado porque hay otros proyectos con urgencia y temas que el Ejecutivo no aclara", fustigó Rincón antes de que finalmente se diera el visto bueno a la norma.
Impacto preventivo Con esta ley, el Estado refuerza su rol fiscalizador, permitiendo que los instrumentos de planificación territorial incorporen criterios de riesgo de incendio de forma vinculante. Esto es especialmente relevante para regiones con amplia interfaz forestal, donde la propagación del fuego hacia zonas habitadas ha dejado tragedias en veranos anteriores.
Ahora, la Cámara Baja deberá ratificar las modificaciones introducidas por el Senado para que la ley pueda ser promulgada y comience a regir en una temporada estival que sigue bajo alerta máxima por las altas temperaturas.