El mercado laboral chileno cerró el año 2025 con señales de resiliencia. Según el reporte entregado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa de desocupación nacional se situó en un 8,0% durante el trimestre móvil octubre-diciembre, lo que representa un descenso marginal de 0,1 puntos porcentuales (pp.) en comparación a igual periodo del año anterior.
Este resultado se explica por un equilibrio dinámico: tanto la fuerza de trabajo como la creación de empleos crecieron al mismo ritmo (1,8%). No obstante, el grupo de personas desocupadas anotó un alza del 1,4%, empujado principalmente por quienes ingresan al mercado laboral y buscan trabajo por primera vez, segmento que se disparó un 24,4%.
Las cifras del INE muestran un comportamiento divergente entre hombres y mujeres, evidenciando una recuperación más vigorosa en el empleo femenino:
Mujeres: La desocupación bajó al 8,5% (una caída de 0,9 pp.). Esto se debe a que la creación de puestos de trabajo para mujeres (3,7%) superó con creces el aumento de aquellas que salieron a buscar empleo. Además, las mujeres cesantes disminuyeron un 9,7%.
Hombres: La situación fue inversa. El desempleo masculino subió al 7,7% (un alza de 0,6 pp.). En este caso, la fuerza de trabajo creció más rápido que la capacidad de la economía para absorberla, destacando un aumento del 38,2% en hombres que buscan empleo por primera vez.
Uno de los datos más positivos del informe es el incremento en las tasas de participación (62,1%) y de ocupación (57,1%), ambas con un alza de 0,5 pp. en doce meses. Esto indica que más personas están integradas activamente en la economía. Asimismo, la población fuera de la fuerza de trabajo (inactivos) disminuyó un 0,5%, reflejando que el desánimo laboral está retrocediendo.