El inicio del verano 2026 trae consigo el periodo de mayor movimiento turístico en el país, pero también una "temporada alta" para la ciberdelincuencia. Ante el aumento de denuncias por propiedades inexistentes o depósitos que desaparecen, expertos en el mercado de renta corta han lanzado una alerta para que turistas y propietarios no se conviertan en las próximas víctimas.
Manuel Maneiro, CEO de RentaDays, advierte que el fenómeno no solo afecta a quienes buscan alojamiento, sino también a dueños de viviendas que son contactados por arrendatarios falsos. “Casos recientes demuestran lo fácil que es caer si no se toman precauciones. La clave es reforzar la prevención y asegurar que cada operación sea legítima”, explica el ejecutivo.
Para evitar que el descanso soñado termine en una comisaría, los expertos sugieren seguir estos pasos fundamentales antes de realizar cualquier transferencia:
Investigue al anunciante: No se quede solo con la foto de perfil. Busque una trayectoria comprobable, presencia en redes sociales con antigüedad y, sobre todo, reseñas verificables de otros huéspedes.
Exija documentos de respaldo: Un arrendador legítimo no tendrá problemas en mostrar su identificación o antecedentes que acrediten que tiene la facultad de arrendar la propiedad.
Desconfíe del canal único: Si el "dueño" solo acepta hablar por un chat informal y se niega a entregar un número de teléfono fijo o correo corporativo, es una señal de alerta inmediata.
Valide la ubicación: Utilice herramientas de mapas satelitales para confirmar que la propiedad existe en la dirección indicada y que las fotos coinciden con el entorno.
Maneiro enfatiza que la forma más eficaz de blindarse contra el fraude es operar a través de plataformas certificadas que actúen como intermediarios. Estas plataformas retienen el pago hasta que el turista llega al lugar o cuentan con seguros de cancelación y protección de datos que el trato directo "de palabra" no puede ofrecer.
¿El precio es demasiado bajo? Si parece un regalo, probablemente sea una estafa.
¿Piden el 100% por adelantado? Es inusual; lo normal es un porcentaje de reserva.
¿Existen comentarios negativos? Léalos con detención, suelen revelar patrones de engaño.
¿La comunicación es fluida? Hable directamente con el encargado para despejar dudas técnicas sobre la casa.