En dependencias del Instituto Antártico Chileno (Inach) se vivió una jornada histórica para la cooperación científica internacional denominada “Laboratorio Natural Antártico: Oportunidades de Colaboración México-Chile”, una conferencia que marcó un antes y un después en las pretensiones polares del país azteca, utilizando a Magallanes como su principal puerta de entrada al “Continente blanco”.
Este encuentro no solo fue académico; sino que también, se aprovechó la ocasión para efectuar el lanzamiento oficial de la primera campaña antártica mexicana con el apoyo logístico y científico de Chile a través del Inach y universidades como la Austral y la Universidad de Magallanes.
Pablo Lepe, cofundador y director ejecutivo de la Agencia Mexicana de Estudios Antárticos (Amea), destacó la importancia de este hito que tiene por objetivo que los investigadores buscan consolidar un programa que ya lleva seis años de preparación desde la sociedad civil y la academia.
“En verdad es un desafío, porque crear desde abajo, desde la sociedad civil y la comunidad científica, un programa nacional es un reto. Afortunadamente hemos logrado unificar muy bien a la comunidad científica y lograr el apoyo de la sociedad civil, empresas privadas y también del gobierno”, señaló.
Por su parte, Patricia Valdespino, presidenta de la Amea, resaltó el espíritu de colaboración y sin fronteras, incluyendo una alianza estratégica con el programa antártico de Ucrania por los próximos cinco años.