Con profundo pesar, la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI) informó el fallecimiento de Francisco Arroyo Edén (Q.E.P.D.), destacado integrante del pueblo kawésqar y reconocido Tesoro Humano Vivo, cuya vida estuvo dedicada a la preservación de la lengua, la cultura y la memoria ancestral del extremo sur del país.
Francisco, cuyo nombre kawésqar era Paarte, nació en las Islas Jungfrauer, al sur de la isla Guayaneco, siendo identificado como Sælam, es decir, originario de las parcialidades del norte. Durante su infancia y juventud vivió de acuerdo a las tradiciones de su pueblo, hasta su radicación en Puerto Edén en la década de 1940.
Fue hablante fluido de la lengua kawésqar, profundo conocedor de la geografía de los canales occidentales y poseedor de una memoria excepcional, cualidades que lo convirtieron en uno de los últimos narradores de relatos tradicionales y en un verdadero sabio entre los ancianos de su comunidad.
Como integrante de la Comunidad Kawésqar de Puerto Edén, fue distinguido como Tesoro Humano Vivo en 2003, reconocimiento que destacó su rol como portador del patrimonio cultural inmaterial. Hasta sus últimos días, continuó elaborando piezas de arte tradicional indígena, como cestos y réplicas de canoas de corteza, manteniendo viva la herencia de su pueblo.
La CONADI expresó sus más sentidas condolencias a la Comunidad Kawésqar de Puerto Edén, a sus familiares, amigos y a todos quienes compartieron con él, destacando que su partida deja una huella imborrable en la memoria colectiva y en la historia cultural de la región.