En un contexto nacional marcado por el incremento de los incendios, el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) encendió las alarmas tras publicar su reporte “Extintores portátiles: Información clave para un consumo seguro”. El documento revela graves deficiencias en un mercado donde la eficacia del producto es, literalmente, la diferencia entre la vida y la muerte.
Tras analizar los reclamos recibidos entre 2020 y 2025, el Sernac detectó un aumento progresivo en las quejas de los usuarios. Los problemas no son menores: se reportan desde incumplimientos en la entrega hasta la venta de equipos sin documentación técnica que respalde su funcionamiento, además de fallas operativas en momentos críticos debido a mantenimientos deficientes.
Uno de los hallazgos más preocupantes es la opacidad en el e-commerce. Según el informe, en las plataformas de venta digital es casi imposible verificar si el extintor cuenta con las certificaciones obligatorias, lo que impide una compra segura.
A esto se suma la vulnerabilidad en el servicio de postventa. Actualmente no existe un registro público y unificado de servicios técnicos autorizados, lo que ha permitido que proliferen empresas informales. "Esto expone a los ciudadanos a contratar servicios que entregan equipos mal cargados o inadecuados para el tipo de fuego, lo que podría ser fatal en una emergencia", advierte el reporte.
Ante este escenario de desprotección, el Sernac entregó recomendaciones urgentes para los hogares y comercios:
Comercio Formal: Compre solo en lugares establecidos que emitan boleta y garantía.
Rotulación: Verifique que la etiqueta sea legible, esté en español y no presente tachaduras ni alteraciones.
Tipo de Fuego: Evalúe si necesita un extintor para madera y papel (Clase A), líquidos inflamables (Clase B) o equipos eléctricos (Clase C).
Mantenimiento: Revise el manómetro (la aguja debe estar en la zona verde) y la fecha de vencimiento. No confíe en servicios técnicos que no acrediten sus certificaciones.