El domingo 1 de febrero de 2026 se realizó en el Puerto de Punta Arenas, en el Muelle Mardones, la Recepción de Innovación Azul por la Conservación de la Antártica, actividad organizada por Peace Boat como parte de sus aportes a la Década de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible (2021–2030) de Naciones Unidas y al Año Internacional de la Preservación de los Glaciares, impulsado por la UNESCO, consolidando a Magallanes como un territorio clave para la reflexión sobre los desafíos ambientales globales.
La jornada comenzó con un recorrido por la embarcación y la visita a la exposición “Un Mensaje para la Humanidad”, dedicada al trabajo de Nihon Hidankyo, organización de sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2024. La muestra invitó a reflexionar sobre memoria, resiliencia y responsabilidad intergeneracional, vinculando la cultura de paz con la protección del planeta y los desafíos ambientales actuales.
Posteriormente, el programa a bordo reunió a representantes del mundo científico, artístico y social, entre ellos Eduardo Ulises Barros González, profesional asociado del CHIC y miembro de Fundación Omora; Emilie McGlone, directora de Peace Boat US; y Eduardo Velásquez, del proyecto Planeko, quien abordó el uso del arte sonoro y los paisajes acústicos como herramientas de sensibilización ambiental. También participaron mujeres del programa de inclusión femenina en el sector marítimo-portuario de la Fundación Mascarona, reforzando el enfoque de equidad de género.
En paralelo, en el Conservatorio de Música de la Universidad de Magallanes se desarrolló el Conversatorio sobre Territorio y Música, con artistas nacionales e internacionales como Lauren Ritter, Martín Schopf (Dandy Jack) y el músico puntarenense Nicolás Gómez Ampuero (ruta.midi), quienes reflexionaron sobre la relación entre creación artística, territorio y acción climática.
La visita incluyó además un programa de educación ambiental a bordo, con charlas del guía naturalista Luis Miranda, centradas en biodiversidad, glaciares y fragilidad de los ecosistemas de Magallanes y la Patagonia, destacando la urgencia de su conservación.
La actividad puso en valor la convergencia entre ciencia, cultura, educación ambiental y cooperación internacional, subrayando el rol estratégico de la Antártica y el océano Austral en la acción climática global y en la construcción de un futuro sostenible desde el extremo sur del país.