En un giro táctico dentro del conflicto, el presidente Volodimir Zelenski informó ayer que la infraestructura energética de Ucrania —fuera de las zonas de combate directo— ha tenido un respiro de los ataques masivos con misiles y drones shahed. Esta pausa llega en el momento más crudo del invierno, donde las temperaturas récord amenazan la supervivencia de miles de civiles.
El cese de hostilidades contra la red eléctrica fue gestionado personalmente por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien el pasado 29 de enero anunció que Vladimir Putin accedió a suspender estos bombardeos específicos por el lapso de una semana. "Ha sido muy agradable", comentó Trump tras la respuesta del líder ruso.
Pese a la tregua energética, Zelenski advirtió que Rusia no ha detenido su ofensiva, sino que la ha desplazado hacia la red logística nacional. En los últimos días, instalaciones ferroviarias en puntos clave como Dnipró y Zaporiyia han sido blanco de ataques deliberados.
“Concentran su terrorismo contra nuestra logística, principalmente los ferrocarriles”, acusó el mandatario ucraniano. Esta táctica busca interrumpir el transporte de suministros esenciales y ayuda humanitaria, manteniendo la presión sobre el Estado ucraniano mientras la capital, Kiev, aún lidia con más de 200 viviendas sin calefacción debido a fallas técnicas derivadas de bombardeos anteriores.
Bajo este escenario de tensa calma, una delegación ucraniana partió rumbo a los Emiratos Árabes Unidos. En Abu Dabi se llevará a cabo una nueva ronda de negociaciones trilaterales con representantes de Rusia y Estados Unidos mañana miércoles 4 y el jueves 5 de febrero.
Zelenski se mostró cauteloso pero propositivo: “Hay cosas que se pueden acordar. Estamos listos para las garantías de seguridad”. El objetivo de este encuentro es explorar un camino hacia el fin de las hostilidades y una paz duradera que proteja la infraestructura crítica y el bienestar de los ciudadanos ucranianos.
Gestión: Realizada por Donald Trump ante el frío extremo (-20°C).
Alcance: Suspensión de ataques energéticos masivos lejos del frente por una semana.
Incumplimiento parcial: Rusia mantiene ataques en zonas fronterizas y contra trenes.
Próximo paso: Mesa de negociación en Emiratos Árabes (4-5 de febrero).