El continente blanco se ha convertido en el laboratorio extremo de una alianza sin precedentes entre Bogotá y Santiago. La Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) encabeza actualmente una misión científica en territorio antártico chileno, orientada a la sostenibilidad y la innovación tecnológica en condiciones de frío extremo.
La misión se desarrolla bajo un marco de cooperación estrecha con el Instituto Antártico Chileno (INACH) y la Fuerza Aérea de Chile (FACh), consolidando un puente logístico y científico que posiciona a Colombia como un actor relevante en el ecosistema polar.
Uno de los puntos más llamativos de la expedición es la puesta a prueba de una infraestructura revolucionaria: un hábitat sismo-resistente.
Materiales: Construido a partir de materiales reciclables de Tetra Pak.
Resistencia: Diseñado para soportar eventos sísmicos de hasta 9,0 grados.
Propósito: Ofrecer una solución de vivienda sostenible y segura para entornos hostiles, reduciendo la huella de carbono mediante el uso de economía circular.
Más allá de la infraestructura, los equipos investigan el uso de combustibles limpios para reducir el impacto ecológico de la presencia humana en la Isla Rey Jorge.
En el ámbito operativo, el intercambio de datos meteorológicos entre la FAC y la FACh es una prioridad. Esta colaboración técnica busca optimizar la planificación de vuelos y mejorar la seguridad aérea en una de las rutas más impredecibles del mundo, minimizando los riesgos asociados a las tormentas y cambios súbitos de presión en el continente blanco.
Esta colaboración no solo refuerza la soberanía científica de Chile en su territorio antártico, sino que permite a Colombia exportar tecnología e innovación desarrollada para escenarios extremos. Para la región de Magallanes, esta misión reafirma su rol como plataforma logística global para la ciencia de vanguardia.
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