En una jornada que promete ser de alta intensidad política, se ha confirmado oficialmente que el Presidente Gabriel Boric realizará una visita oficial a su ciudad natal, Punta Arenas, este miércoles 4 de marzo. El viaje, que tendrá una duración de apenas 24 horas, se produce en un momento clave de la agenda nacional: solo un día después de su esperado encuentro con el mandatario electo, José Antonio Kast, y a pocos días de entregar la banda presidencial. Pese a la confirmación del arribo, el itinerario exacto de actividades en la región se mantiene bajo estricta reserva por motivos de seguridad y logística.
Actualmente, el jefe de Estado se encuentra en la Isla Juan Fernández, cumpliendo con compromisos de su agenda territorial final. Según lo programado, el mandatario regresará a Santiago hoy lunes por la noche, ya que mañana martes 3 de marzo deberá liderar en el Palacio de La Moneda la reunión estratégica con Kast para abordar, entre otros temas, la crisis diplomática por el cable submarino y la permanencia de Chile en el programa Visa Waiver. Tras esa crucial cita, Boric emprenderá el vuelo hacia el extremo sur para lo que muchos consideran su "despedida" oficial de la región que lo vio nacer y crecer políticamente.
El Mandatario enfrenta una agenda que cruza los extremos del país y las reuniones de Estado de mayor relevancia:
Lunes 2 de marzo: Cierre de actividades en la Isla Juan Fernández y retorno nocturno a la capital.
Martes 3 de marzo: Encuentro en La Moneda con el Presidente electo, José Antonio Kast, para coordinar el traspaso de mando y política exterior.
Miércoles 4 de marzo (Mañana): Arribo al Aeropuerto Carlos Ibáñez del Campo en Punta Arenas.
Miércoles 4 de marzo (Noche): Retorno a Santiago tras cumplir una agenda de una sola jornada en Magallanes.
Este viaje de una jornada a Magallanes se da en un contexto de máxima presión política. Tras la reunión con Kast del martes, donde se discutirán temas de seguridad nacional y conectividad tecnológica con China, el viaje a Punta Arenas representa un breve retorno a sus bases antes de entrar de lleno en la semana final de su administración. Para los analistas, esta "visita flash" es un gesto de descentralización que busca reafirmar su compromiso con la zona austral hasta el último minuto de su periodo.