Una profunda crisis de confianza golpea al Servicio de Salud Magallanes tras revelarse un duro revés judicial y una querella por prevaricación, declarada admisible por el Ministerio Público, contra su directora, Verónica Yáñez.
La autoridad se ausentó del reciente inicio de la campaña de vacunación regional, siendo subrogada por Ricardo Contreras en un clima de alta tensión administrativa.
Ante los hechos, la presidenta de Fenpruss Magallanes, Jéssica Mensing, fue enfática al señalar que la legalidad y el cumplimiento de las sentencias son la base innegociable de cualquier gestión pública.
El gremio exige entornos laborales seguros, dignos y respetuosos, advirtiendo que la "salud interna" de la institución es requisito para brindar excelencia a la comunidad.
Así, la trama judicial pone bajo la lupa la transparencia y probidad de la actual administración, exigiendo que la ética y la humanidad vuelvan a ser el motor de la red de salud austral.