La transición política en Chile ha entrado en una fase de hostilidad abierta. Tras una mañana de alta tensión en La Moneda, el presidente electo, José Antonio Kast, decidió suspender indefinidamente todas las reuniones bilaterales agendadas con la administración del Presidente Gabriel Boric. Kast acusó una "pérdida de confianza" en la veracidad de los antecedentes entregados por el Gobierno saliente, especialmente tras la polémica por el cable submarino con China. “No confiamos en la información que se está entregando”, sentenció el líder republicano, quien ordenó la creación inmediata de una fuerza de tarea administrativa para recopilar información de manera independiente en cada cartera.
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La crisis estalló luego de que Kast le exigiera a Boric retractarse de sus dichos públicos, donde el actual Mandatario aseguraba haber informado detalladamente al presidente electo sobre el proyecto del cable chino. Según Kast, lo ocurrido el pasado 18 de febrero no fue una entrega de información técnica, sino apenas un "esbozo" general de una situación compleja que careció de detalles fundamentales. La molestia del equipo entrante radica en que, a pesar de existir reuniones formales de traspaso en el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones días antes, nunca se les notificó sobre el retiro de decretos en la Contraloría ni sobre las presiones geopolíticas que hoy mantienen al proyecto en vilo.
Desde su oficina, el mandatario electo desglosó la cronología de las comunicaciones, marcando una clara diferencia entre una charla informal y un traspaso de Estado:
La llamada del 18 de febrero: Kast confirmó que habló con Boric, pero aclaró que el tema central era la niñez. Durante la conversación, se "esbozaron" otros temas como la regularización de migrantes y el conflicto en La Araucanía, donde ya se evidenciaron profundas diferencias de visión.
El "esbozo" del cable chino: Según Kast, el Presidente mencionó la complejidad del cable submarino pero omitió detalles críticos, como el decreto que fue retirado de la Contraloría y que no fue enviado nuevamente.
La omisión en Transportes: Kast criticó que el 13 de febrero hubo una bilateral formal de Transportes y Telecomunicaciones donde el ministro saliente no mencionó absolutamente nada al ministro entrante sobre esta crisis.
Ante lo que calificó como una falta de transparencia, Kast anunció medidas drásticas para asegurar que su administración tenga datos reales al asumir el 11 de marzo:
El quiebre de hoy deja al país en una situación inédita. Con las reuniones bilaterales suspendidas, la coordinación en áreas sensibles como Seguridad, Hacienda y Relaciones Exteriores queda en un limbo administrativo. "Esta fuerza de trabajo comienza hoy mismo para tener la mayor cantidad de información y poder contrastarla con lo que nos entreguen", finalizó Kast, dejando claro que el tono de su llegada a La Moneda será de fiscalización extrema hacia la gestión que se retira.