Patricio Águila, profesor jubilado y reconocido formador de jóvenes en la Región de Magallanes, realizó una denuncia pública respecto de los reiterados hechos de riesgo e inseguridad que asegura vivir junto a su familia y comunidad, debido al comportamiento de un residente del Barrio Prat.
Águila, quien reside en calle Angamos, relató que desde hace más de un año y medio enfrenta una situación “insoportable”, marcada por episodios de consumo de alcohol y drogas, fogatas peligrosas en patios colindantes, peleas y ruidos de gran magnitud. Según su testimonio, el 21 de septiembre de 2025 se produjo un incendio en la vivienda del vecino denunciado, el cual estuvo a punto de propagarse a su casa. “Si no fuera porque mi señora llegó en ese momento y llamó a Bomberos, la tragedia habría sido mayor”, señaló.
El denunciante agregó que en fechas recientes se han repetido episodios similares, incluyendo fogatas de gran tamaño en horarios nocturnos y peleas que ponen en riesgo a las viviendas colindantes. “El peligro es mañana, tarde y noche. Uno nunca sabe qué puede pasar. Ya casi me queman la casa una vez”, expresó con evidente preocupación.
Águila afirmó haber realizado múltiples gestiones ante Carabineros, Paz Ciudadana y Senama, sin obtener soluciones concretas. “Carabineros ha venido en varias ocasiones, pero todo queda en constancia. En Senama derivaron el caso a un abogado y hasta hoy no recibo respuesta”, explicó. También denunció que la madre del vecino señalado se ausenta por largos períodos, dejando a la comunidad expuesta a los problemas generados por su hijo.
El vecino enfatizó que la situación afecta directamente a adultos mayores y personas con problemas de salud que habitan en las casas colindantes. “Tengo 74 años, he tenido problemas cardíacos, mi señora también está enferma. Lo único que pedimos es vivir tranquilos”, manifestó.
Además, Águila subrayó la importancia de que la comunidad esté informada: “Alguien más debe saber todo esto. Tú sabes que existen las redes sociales, pero siempre los medios llegan mucho más lejos y me gustaría que la gente sepa bien qué sucede. Muchas veces parece todo tranquilo y no es así”. En ese sentido, indicó que ya conversó con el presidente de la junta de vecinos, quien tomó conocimiento de la situación y habría enviado notas a las autoridades, aunque hasta ahora no ha recibido respuesta.
Patricio advirtió que la falta de acción puede derivar en consecuencias graves: “Esto puede terminar mal y después vienen los lamentos. Hay que decirlo con total responsabilidad: cuando ocurre la tragedia aparecen todos, pero mientras tanto nadie se hace cargo”.
La denuncia pública busca visibilizar lo que Águila describe como un “riesgo permanente” para la seguridad de las familias del sector. “Este barrio siempre fue tranquilo. La tranquilidad se perdió absolutamente”, concluyó.