El Instituto de Salud Pública (ISP) ha encendido las alarmas tras detectar un incremento sostenido en las intoxicaciones de menores por melatonina. Lo que muchos padres perciben como un "suplemento natural e inofensivo" es, en realidad, una hormona que en Chile está regulada como medicamento y cuya venta requiere receta médica. La proliferación de productos importados ilegalmente, especialmente en formato de "gomitas" con sabor a dulce, ha facilitado ingestas accidentales masivas que hoy preocupan a la comunidad médica nacional.
Especialistas de la Universidad de Chile enfatizan que la melatonina no debe ser la primera opción ante los problemas de sueño de un niño. Antes de intervenir el sistema endocrino con fármacos, es vital revisar la higiene del sueño: el uso de pantallas hasta altas horas de la noche y la falta de rutinas estructuradas son los verdaderos responsables de la mayoría de los casos de insomnio infantil. La automedicación con melatonina no solo oculta estos problemas de base, sino que puede generar efectos adversos como irritabilidad, náuseas y cambios de ánimo severos.
Existe una confusión peligrosa debido a la diferencia de regulaciones internacionales que los expertos aclaran:
En el Extranjero: En países como EE. UU., se vende libremente como suplemento alimenticio.
En Chile: El ISP la regula como medicamento. Esto se debe a que la melatonina es una hormona que afecta funciones fisiológicas y el desarrollo.
El riesgo de las "Gomitas": Al parecerse a golosinas, los niños las consumen voluntariamente en exceso, creyendo que son dulces, lo que dispara las tasas de intoxicación.
Incluso bajo dosis controladas, el académico Matías Martínez advierte que pueden aparecer síntomas molestos:
El neurólogo Pablo Salinas y la directora Lorena Rodríguez proponen un plan de acción antes de recurrir a la farmacia:
Cero Pantallas: Apagar celulares, tablets y TV al menos 2 o 3 horas antes de dormir. La luz azul de estos aparatos engaña al cerebro haciéndole creer que aún es de día.
Ambiente Controlado: El dormitorio debe ser oscuro, silencioso y con una temperatura agradable (ni muy frío ni muy caluroso).
Alimentación Liviana: Cenar 1 o 2 horas antes de acostarse. Evitar azúcares, chocolates y bebidas estimulantes por la tarde.
Rutinas Relajantes: Reemplazar el dispositivo electrónico por un baño tibio o la lectura de un libro impreso.
Los especialistas aclaran que su uso sí está indicado en casos específicos, pero nunca de forma autónoma por los padres:
Niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Menores con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).
Alteraciones severas del ritmo circadiano diagnosticadas.
Siempre con supervisión de un neurólogo o pediatra, en dosis mínimas y por períodos acotados.