Contrario a la creencia popular, el turismo en Isla Magdalena actúa como un guardaespaldas natural para los pingüinos. Estudios científicos confirman que los nidos cercanos a los senderos tienen mayor eclosión de huevos porque la presencia humana aleja a las Skúas (depredadores).
Factores reales de la baja poblacional:
Competencia natural: Aumento de ballenas Sei y lobos marinos en el Estrecho de Magallanes.
Cambio Climático: Sequías y falta de alimento por variaciones en las corrientes marinas.
Depredación en zonas aisladas: Los nidos donde NO hay turistas sufren más ataques de aves depredadoras.
El gremio turístico y Sernatur coinciden: prohibir las visitas no salvará a los pingüinos si no se atacan las causas ambientales de fondo. El turismo regulado es, hoy por hoy, una herramienta de conservación probada por la ciencia.