Una compleja jornada de emergencias climáticas se vive este lunes en Punta Arenas. Las incesantes precipitaciones que afectan a la capital regional de Magallanes han provocado anegamientos urbanos y el desborde de cauces, siendo la situación del río Blanco la de mayor gravedad durante las últimas horas.
La emergencia se concentró en el kilómetro 48 de la Ruta 9 Sur, camino a San Juan. Según informó el Ministerio de Obras Públicas (MOP), las intensas lluvias generaron un importante arrastre de material y sedimentos que obstruyeron el cauce natural del río, provocando que el agua sobrepasara su nivel y cubriera por completo la calzada, obligando al corte total del tránsito para vehículos menores durante la mañana.
Ante la crisis de conectividad, equipos de la Dirección de Vialidad, liderados por el seremi de Obras Públicas, José Luis Hernández, se desplegaron en la zona con maquinaria pesada.
Tras intensas labores de limpieza y remoción de escombros, las autoridades confirmaron la habilitación de media calzada, permitiendo que la circulación de vehículos se retome de manera parcial y controlada.
En el radio urbano, el panorama también ha sido difícil. El sector de Playa Norte registra diversas calles estancadas por el agua, dificultando el paso de peatones y conductores. El sistema frontal ha mantenido lluvias persistentes, lo que ha obligado al municipio y a las autoridades regionales a reforzar el monitoreo de los puntos críticos y los niveles de los ríos cercanos a la ciudad.
Actualmente, el sector de río Blanco permanece señalizado con conos y cuenta con personal en terreno. Las autoridades reiteraron el llamado a los automovilistas a transitar con extrema precaución, reducir la velocidad y respetar la señalética de emergencia, ya que el pavimento presenta condiciones de baja adherencia y los trabajos de despeje total continúan en desarrollo.