Un grupo de seis familias residentes en el sector sur de Punta Arenas decidió escalar su conflicto con las autoridades regionales a la justicia. A través de un recurso de protección, los vecinos accionaron legalmente en contra del seremi de Desarrollo Social, Danilo Mimica, y la directora regional de Mejor Niñez, Lorena Guala, acusando una grave falta de intervención y medidas de seguridad en una residencia para niños, niñas y adolescentes (NNA) ubicada en su barrio.
Según el libelo acusatorio, el recinto inició sus funciones en octubre del año pasado, presuntamente sin contar con los permisos municipales obligatorios. Los residentes sostienen que la falta de infraestructura adecuada y protocolos de seguridad ha derivado en incidentes recurrentes, requiriendo la presencia constante de Carabineros y servicios de emergencia.
Incidentes y falta de infraestructura Los vecinos describen una realidad preocupante que afecta tanto a la comunidad como a los propios menores del centro:
Falta de supervisión: Denuncian casos de niños deambulando descalzos por la calle tras escapar del recinto sin contención.
Daños materiales: Rotura de ventanales y la caída de una pandereta de material ligero que cedió ante el viento magallánico.
Inacción institucional: Aseguran que, pese a reunirse con el alcalde y obtener compromisos para regularizar un muro perimetral, ni el Seremi ni la Directora de Mejor Niñez han iniciado los trámites para concretar la obra.
“La situación se ha vuelto insostenible. Hemos visto cómo niños se escapan hacia la calle sin contención alguna”, señaló uno de los recurrentes. Si bien los vecinos valoran el esfuerzo del equipo técnico que trabaja directamente con los menores, acusan un "abandono de las autoridades" políticas y directivas al no establecer protocolos de seguridad mínimos ni acercarse a constatar las condiciones de la vivienda.
El recurso busca que la justicia ordene a las autoridades responsables la adopción inmediata de medidas de resguardo, principalmente el levantamiento de un cierre perimetral sólido que garantice la integridad de los menores residentes y la tranquilidad de los hogares colindantes.