La investigación por el violento ataque sufrido por el exmiembro de la Convención Constitucional, Rodrigo Rojas Vade, ha tomado un giro determinante. Tras su hallazgo en la Ruta 78, se confirmó que la víctima presentaba una serie de rayados en sus brazos con consignas de carácter político, lo que añade una nueva arista a la hipótesis de un móvil ideológico tras el crimen.
Según antecedentes revelados por Radio Bío Bío, los peritajes iniciales detectaron frases como “No+zurdos“ y “Viva Kast“ escritas en sus extremidades. Al respecto, el subprefecto Hassel Barrientos, jefe de la BIPE Antisecuestros de la PDI, señaló que si bien los rayados son parte del proceso, la institución mantiene abiertas diversas hipótesis mientras se desarrollan los peritajes.
Rojas Vade fue encontrado en condiciones críticas: amarrado de manos, rociado con un líquido acelerante y en estado de inconsciencia. Tras ser estabilizado en el Hospital de Melipilla, fue trasladado al Hospital San Juan de Dios, donde actualmente permanece bajo coma inducido y en riesgo vital debido a la gravedad de sus lesiones.
En paralelo, la Fiscalía de Equipos de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH), liderada en este caso por la fiscal Patricia Suazo, calificó formalmente el hecho como un delito de secuestro con lesiones. La participación de terceros está plenamente confirmada dadas las condiciones en que fue abandonada la víctima al costado de la carretera.
Durante la jornada, personal de la PDI realizó un operativo en el domicilio de Rojas Vade, ubicado en una parcela en el sector de Pomaire, buscando pistas que permitan identificar a los responsables.
Un elemento que se ha vuelto crítico para la indagatoria es el teléfono celular del exconvencional, el cual no fue encontrado en el lugar del hallazgo. La policía civil concentra sus esfuerzos en localizar el dispositivo, cuya información podría ser vital para reconstruir las últimas horas de la víctima y determinar si hubo contacto previo con sus captores.