En una jornada que combinó el rigor del protocolo republicano con la crudeza de la contingencia policial, Chile vivió este miércoles el inicio de un nuevo ciclo político. En el Salón de Honor del Congreso Nacional, José Antonio Kast recibió la banda presidencial de manos de Gabriel Boric, asumiendo oficialmente la conducción del país para el período 2026-2030.
La ceremonia contó con invitados internacionales de alto perfil, destacando el Rey de España, Felipe VI, y los presidentes Javier Milei (Argentina) y Daniel Noboa (Ecuador). La nota ausente la dio el brasileño Lula da Silva, quien envió representación diplomática.
Desde el balcón del Palacio de La Moneda, y ante una Plaza de la Ciudadanía repleta, el Presidente Kast entregó su primer mensaje a la nación acompañado de la Primera Dama, María Pía Adriasola. Su discurso no escatimó en críticas a la administración saliente: "Nos entregan un país en peores condiciones de las que podíamos imaginar, con finanzas debilitadas y un crimen organizado que ha avanzado", señaló, enfatizando que no aceptará "excusas" para no cumplir su programa.
Lejos de la pasividad del primer día, Kast firmó de inmediato una serie de decretos que marcan su hoja de ruta:
Seguridad Pública: Aumento inmediato de la dotación de Carabineros y el traspaso de Gendarmería desde el Ministerio de Justicia al de Seguridad.
Migración: Urgencia al proyecto de ley que criminaliza la entrada irregular, permitiendo la detención y expulsión inmediata de migrantes en dicha condición.
Economía: Instrucción a Hacienda para aplicar un recorte del 3% del gasto público, parte de un ajuste fiscal de US$ 6.000 millones.
Reconstrucción: Nombramiento de Iván Poduje (Vivienda) como encargado exclusivo de las zonas afectadas por incendios en Valparaíso y Biobío.
Macrozona Norte: Designación del vicealmirante (r) Alberto Soto como comisionado para enfrentar la crisis fronteriza.
La celebración republicana se vio empañada por la noticia del sargento de Carabineros Javier Figueroa Manquemilla, quien permanece con muerte cerebral tras ser baleado en la cabeza en Puerto Varas. El hecho generó una condena transversal en el Congreso y fue utilizado por el nuevo Gobierno para reafirmar su compromiso de "perseguir a los responsables" y fortalecer la protección a las policías desde el primer minuto.