En una entrevista concedida a CNN Chile, el Presidente José Antonio Kast delineó lo que será su primera gran batalla legislativa: el combate a la migración irregular. El jefe de Estado fue enfático al señalar que su administración busca enviar señales claras para desincentivar el ingreso ilegal al país y desarticular las redes de tráfico de personas.
"No queremos que vengan más ilegales y eso requiere señales, como barreras físicas y legales para inhibir que las personas vengan a Chile de manera fraudulenta", sostuvo el mandatario, marcando el inicio de una agenda que priorizará la seguridad soberana.
Uno de los anuncios más significativos de la jornada fue la confirmación de que el Ejecutivo ya solicitó un informe técnico al Ejército de Chile para evaluar la viabilidad y capacidad operativa de construir una zanja en la frontera norte del país.
Esta medida, que fue eje central de sus campañas presidenciales, entra ahora en fase de planificación estatal. El Presidente explicó que busca conocer en detalle la disponibilidad de personal y equipamiento militar para ejecutar la obra, y cómo esta labor podría complementarse con otros organismos públicos. Según Kast, la construcción de este foso fronterizo podría comenzar "pronto".
En cuanto al marco legal, el Presidente adelantó que los proyectos de ley buscarán agilizar los procesos de detención y expulsión de quienes ingresen por pasos no habilitados.
Si bien Kast descartó —por el momento— la cárcel como sanción para los extranjeros irregulares, insistió en que el objetivo es que el ingreso clandestino sea tipificado como delito, permitiendo una salida forzosa del país de manera mucho más expedita que el sistema administrativo actual. Con esto, el Gobierno busca retomar el control de los límites nacionales y frenar la crisis de seguridad vinculada al tránsito fronterizo informal.