En una misión clave para entender el futuro de la biodiversidad marina austral, un equipo científico internacional se encuentra explorando las aguas de la Patagonia chilena. La expedición se centra en los alrededores de Bahía Inútil y el Seno Almirantazgo, zonas donde los extensos bosques submarinos de huiro gigante (Macrocystis pyrifera) cumplen un rol crítico: son el refugio de miles de especies y potentes sumideros que almacenan carbono atmosférico.
La campaña reúne a investigadores de la Universidad de Magallanes (UMAG), el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) y el Instituto Milenio BASE, quienes trabajan en conjunto con especialistas de la Universidad de Bremen (Alemania) y la Universidad de São Paulo (Brasil).
El foco de la investigación es el impacto del cambio climático. El aumento de las temperaturas globales está acelerando el retroceso de los glaciares en la región, lo que provoca una descarga inusual de agua dulce y sedimentos hacia los fiordos. Este fenómeno altera tres factores vitales para el ecosistema:
Salinidad: El cambio en la composición química del agua puede estresar a las especies locales.
Luz: El exceso de sedimentos enturbia el agua, dificultando la fotosíntesis de los bosques de huiro.
Hábitat: La transformación del fondo marino reduce los espacios disponibles para la vida marina.
El Dr. Andrés Mansilla, director del Laboratorio Lemas de la UMAG y líder de la expedición, destacó que estas redes de colaboración internacional son fundamentales para formar nuevas generaciones de científicos.
Un componente innovador de esta campaña es la participación del profesor Kai Bischof, de la Universidad de Bremen, quien junto a la estudiante Lisanne Gerbach, realizará un análisis comparativo. El objetivo es cruzar los datos obtenidos en la Patagonia con las investigaciones que su equipo desarrolla en el Ártico, buscando patrones comunes sobre cómo los sistemas influenciados por glaciares responden al calentamiento global en ambos polos del planeta.
Los datos y muestras recolectados durante los seis días de terreno permitirán generar modelos predictivos sobre el futuro de los ecosistemas marinos de Magallanes. En un escenario de crisis climática, entender la resiliencia de los bosques de huiro es vital, ya que su desaparición no solo afectaría a la pesca local, sino que aceleraría la liberación de carbono a la atmósfera, agravando el calentamiento global.