La Región de Magallanes se prepara para vivir una semana con el sello característico de la Patagonia. De acuerdo con los últimos reportes, el clima entrará en una fase variable producto del cambio de estación, alternando breves momentos de sol con cielos cubiertos y precipitaciones aisladas.
Aunque no se esperan heladas extremas, el ambiente se mantendrá fresco y típicamente templado para la latitud:
Máximas: Oscilarán entre los 10 °C y 14 °C.
Mínimas: Se situarán entre los 6 °C y 7 °C durante las madrugadas.
Este comportamiento térmico confirma la retirada del verano y el avance del otoño, obligando a los magallánicos a no guardar el abrigo, especialmente por el factor del viento.
La intensidad del aire será uno de los factores más notorios. Se proyectan rachas de viento de entre 50 y 60 km/h en sectores urbanos y rurales. Si bien estas cifras no activarán alertas mayores por ahora, sí demandan precaución en la navegación y en el aseguramiento de objetos en patios y techumbres.
Respecto a las lluvias, se prevén chubascos aislados con mayor probabilidad hacia la mitad y el final de la semana. Las precipitaciones serán de carácter irregular, permitiendo ventanas de buen tiempo, pero manteniendo la humedad característica del Estrecho de Magallanes.