El escenario en Oriente Medio ha escalado a niveles críticos. Tras el anuncio del nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, de mantener cerrado el Estrecho de Ormuz como represalia por los ataques de Estados Unidos e Israel, el Presidente Donald Trump utilizó su red social Truth Social para lanzar un ultimátum global.
Trump instó a naciones como China, Francia, Japón, Corea del Sur y el Reino Unido a desplegar sus armadas en la zona para enfrentar lo que calificó como una "restricción artificial". Según el mandatario, aunque EE.UU. ha mermado la capacidad militar iraní, la amenaza de minas, drones y misiles de corto alcance persiste en el angosto paso por donde transita el 20% del crudo mundial.
La ofensiva estadounidense alcanzó un punto de inflexión el pasado viernes con lo que Trump describió como uno de los bombardeos “más poderosos de la historia” contra la isla de Jarg. Este enclave es vital para la República Islámica, ya que allí se almacena y exporta el 90% del petróleo iraní.
La respuesta de Teherán no tardó en llegar: este sábado, el régimen amenazó con destruir toda la infraestructura energética y económica vinculada a Estados Unidos en todo Oriente Medio si los ataques no cesan.
Ante el riesgo de una crisis energética global, el Secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, planteó la creación de una coalición internacional para escoltar petroleros. Trump, por su parte, aseguró que la Marina estadounidense está lista para iniciar estas misiones "lo antes posible".
Sin embargo, la unidad de las potencias occidentales mostró fisuras este domingo. El Ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, fue tajante al descartar la participación de Berlín en una misión militar:
“No participaremos en la confrontación. La seguridad en el Estrecho de Ormuz llegará cuando haya una solución negociada y cuando se hable con los iraníes”, declaró el jefe de la diplomacia germana.
Aunque el conflicto parece lejano, el cierre de Ormuz tiene un impacto directo en el precio de los combustibles a nivel local. En una región como Magallanes, donde la logística y el transporte dependen críticamente del valor del petróleo, la persistencia de este bloqueo podría derivar en alzas significativas en el costo de la vida y los fletes durante las próximas semanas.