La capital regional vivió este lunes una jornada de intenso movimiento turístico con la llegada del Oosterdam, una de las naves más emblemáticas de la compañía Holland America Line. El crucero, de 285 metros de largo y 82 mil toneladas, atracó puntualmente a las 8:00 horas en el Muelle Arturo Prat, trayendo consigo a 1.800 pasajeros y 700 tripulantes.
Los visitantes aprovecharon su estadía de casi diez horas para recorrer los museos, la Plaza de Armas y los diversos puntos gastronómicos de Punta Arenas, inyectando dinamismo al comercio local antes de que el buque zarpara a las 17:30 horas con destino a Puerto Montt.
La bienvenida y despedida de los turistas tuvo un componente emocional especial en la Sala de Pasajeros de la Empresa Portuaria Austral (EPA). El Coro de Voces Blancas, bajo la dirección de Luis Santana, ofreció su última gala de la temporada. Los niños y niñas cautivaron a los viajeros internacionales con un repertorio que mezcló clásicos universales y música nacional, cerrando así un ciclo de presentaciones que buscó mostrar la identidad magallánica a quienes nos visitan por mar.
El paso del Oosterdam simboliza el tramo final de un itinerario de 14 días que une Buenos Aires con San Antonio, pasando por hitos como las Islas Malvinas y Ushuaia.
Aunque el "gigante" ya puso proa al norte, el movimiento portuario no se detiene:
Recaladas restantes: Aún quedan 17 escalas de cruceros programadas para la Región de Magallanes antes del cierre oficial de la temporada.
Impacto: Las autoridades portuarias evalúan positivamente el flujo de visitantes, destacando la consolidación del Estrecho como una ruta estratégica en el circuito sudamericano.