El 25 de marzo de 1584, el explorador español Pedro Sarmiento de Gamboa fundó la ciudad de Rey Don Felipe. Según sus propios escritos, para solemnizar el acto, colocó una moneda de ocho reales bajo la piedra angular de lo que sería la iglesia de la purificación.
Lo que hace este hallazgo "de catálogo" es su precisión: el equipo del Centro de Estudios Históricos y Humanidades de la UBO encontró la pieza exactamente en la posición descrita en los legajos antiguos: sobre la superficie de una piedra que formaba parte de los cimientos del templo original.
Más allá del valor numismático o simbólico, este descubrimiento funciona como una "llave maestra" para los arqueólogos por las siguientes razones:
Punto de anclaje: Al identificar la iglesia, los investigadores ahora pueden proyectar con exactitud matemática el resto de la traza urbana (viviendas, bodegas y fortificaciones) basándose en los mapas de la época.
Validación documental: Confirma que las crónicas de Sarmiento de Gamboa son fuentes fidedignas para la reconstrucción física del asentamiento.
Contexto trágico: Ayuda a entender mejor la disposición de un sitio marcado por la tragedia, donde la falta de suministros y el clima extremo terminaron con la vida de casi todos sus habitantes, otorgándole el nombre de "Puerto del Hambre".
El hallazgo marca el inicio de una fase de laboratorio y archivo:
Análisis físico: Limpieza y conservación de la moneda para identificar marcas de ceca y asegurar su preservación.
Cotejo documental: Transcripción de documentos inéditos que podrían dar más luces sobre los objetos enterrados en la ceremonia de fundación.
Proyección del sitio: Nuevas excavaciones dirigidas a encontrar las estructuras residenciales que rodeaban la iglesia.
Este descubrimiento no solo enriquece el patrimonio de Magallanes, sino que sitúa a la región en el mapa de la arqueología colonial global, al recuperar un vestigio directo de uno de los intentos de colonización más ambiciosos y dramáticos de la corona española en el fin del mundo.