Lo que pudo terminar en una tragedia terminó con una detención clave en el sector surponiente de Punta Arenas. Durante la tarde de este miércoles, cerca de las 16:00 horas, un conductor fue capturado tras una temeraria fuga bajo los efectos del alcohol, movilizando a diversas unidades de Carabineros hacia las inmediaciones de la Avenida Martínez de Aldunate.
El procedimiento se gestó gracias a la alerta de ciudadanos que divisaron un vehículo color naranja realizando maniobras erráticas. Al intentar ser fiscalizado, el conductor emprendió una huida que se extendió por varias cuadras, siendo finalmente interceptado por una segunda patrulla en calle Ancud.
El fiscal Oliver Rammsy entregó detalles crudos sobre el estado del imputado al momento del arresto. El sujeto presentaba el rostro congestionado, un fuerte hálito alcohólico y una incapacidad total para caminar o articular palabras. Tras someterse a la prueba respiratoria, el alcotest arrojó una cifra alarmante: 2,30 gramos de alcohol por litro de sangre, un estado de ebriedad profunda que anula cualquier capacidad de reacción al volante.
La gravedad del incidente se duplica al revisar el prontuario del detenido. En agosto de 2025, el tribunal le había otorgado una suspensión condicional del procedimiento por un hecho similar, la cual incluía la prohibición explícita de conducir vehículos motorizados por dos años. Al ser sorprendido ayer al volante, el sujeto no solo puso en riesgo la vida de terceros, sino que rompió flagrantemente el acuerdo judicial que le permitía mantener su libertad.
El Ministerio Público formalizó la investigación por el delito de manejo en estado de ebriedad y la infracción al artículo 209 de la Ley de Tránsito (conducir con licencia retenida por orden judicial). El tribunal decretó:
Arraigo regional: Prohibición de abandonar la zona.
Suspensión de licencia: Por un periodo adicional de 90 días mientras se desarrolla el proceso legal.