El juicio por el accidente del Hércules C-130 de la Fuerza Aérea de Chile (FACh) se encuentra en una etapa clave. El proceso busca determinar si hubo negligencia en el mantenimiento del avión que desapareció en el Mar de Drake en 2019.
La postura de los familiares Luis Parada Osorio, padre de Ignacio Parada (estudiante que viajaba como pasajero), lidera el sentir de las familias: “Lo que buscamos es justicia. Saber el porqué cayó ese avión, saber cómo cayó y por qué cayó”. Los familiares sostienen que la seguridad de los pasajeros era responsabilidad exclusiva de la institución y no de quienes abordaron la nave.
Los argumentos de la defensa Por su parte, el abogado defensor Nicolás Oxman plantea tres puntos centrales para desestimar las acusaciones de la Fiscalía:
Plazos Vigentes: Asegura que la inspección de hélices solicitada por la USAF tenía como límite septiembre de 2020, fecha posterior al accidente.
Fallas Diferidas: Argumenta que los problemas técnicos previos del avión no comprometían la seguridad de vuelo ni tenían relación con las hélices.
Evidencia Insuficiente: Al haberse recuperado solo el 1% de la aeronave, la defensa afirma que “no hay evidencia científica” que pruebe el desprendimiento de una pala.
El tribunal en Punta Arenas deberá ponderar estos argumentos técnicos frente al deber de protección de los oficiales a cargo, en un juicio que se proyecta como el más extenso de la región.