En una semana marcada por la incertidumbre económica y el incremento en el valor de los derivados del petróleo, el debate sobre el gas natural ha vuelto al centro de la agenda en la Región de Magallanes. Autoridades locales alzaron la voz para recordar que este recurso no es un simple producto comercial, sino un pilar de la supervivencia y la economía austral.
El senador Alejandro Kusanovic fue enfático al señalar que el gas producido y distribuido en nuestra zona no puede ser tratado como un commodity tradicional sujeto a vaivenes internacionales. “Está ligado de manera indisoluble a nuestra economía local”, afirmó el parlamentario, quien además trajo a la memoria la gesta social de 2011, cuando la comunidad unida logró que el precio del gas se ajustara solo por IPC, frenando alzas arbitrarias.
Ante el complejo escenario de los combustibles, Kusanovic propuso una medida audaz: la autorización masiva del uso de Gas Licuado (GLP) y Gas Natural Comprimido (GNC) en vehículos de todo el país. Según el legislador, Chile tiene en el gas una alternativa más limpia y económica que permitiría reducir drásticamente los costos de transporte y logística que hoy asfixian a las familias.
Para despejar dudas ante posibles recortes presupuestarios, la delegada presidencial regional, Ericka Farías, entregó un mensaje de calma a los hogares magallánicos. La autoridad ratificó que el subsidio al gas natural se mantiene vigente y sin modificaciones, asegurando que el Estado continuará cubriendo la diferencia para proteger el presupuesto familiar frente a las bajas temperaturas.
“El subsidio se mantiene sin alteraciones para la tranquilidad de ustedes y de sus familias”, aseguró Farías, reforzando el compromiso del Gobierno con una de las demandas más sensibles de la zona extrema.